Trucos para organizar el estudio en las oposiciones
Uno de los aspectos más importantes en una oposición (o eso hemos defendido en alguno de nuestro post) es la organización. Pero, ¿qué es la organización?
Cómo buena ex opositora, cuando hablamos de un concepto, siempre debemos acudir a su organización. Así, el primer significado de la RAE es “la acción y efecto de organizar u organizarse”. Es en el segundo concepto en el que quiero detenerme.
No os dejéis engañar por conceptos simplistas de lo que se entiende por “organización en la oposición” porque va mucho más allá. Ser capaz de organizarse es una habilidad que se aprende en el tiempo no una habilidad aprehendida. Por eso, no sufras si consideras que no eres capaz de organizarte. Esto también debes aprenderlo, pero, tranquilo, que de la recopilación de información sobre la organización nos encargamos nosotros.
Lo primero que debemos tener en cuenta al organizarnos es:
1. NUESTRO TIPO DE MEMORIA. Ya hemos hablado en otras entradas de las diferentes tipologías de memorias. No uses organizaciones rígidas que no se adaptan a ti. Creme, de lo que tienes que huir al preparar una oposición es de sufrimientos sin sentido. Reconoce si tienes una memoria matemática ( dónde el estudio de temas de contabilidad adquirirá una gran importancia para tu motivación), memoria fotográfica (donde tendrás que poner más atención en el planteamiento de tus apuntes para hacerlos más “visuales”) o memoria emocional (en la que tendrás que establecer relaciones de la materia estudiada con algún tipo de emoción).
2. NUESTRAS CIRCUNSTANCIAS PERSONALES. Nadie es igual que nadie. En el mundo opositor tampoco. Ten en cuenta qué tienes y adapta el estudio, en la medida que sea más eficiente, a tus objetivos ( que no tienen que ser igual que los de otros).
a. Si estás trabajando o no.
b. Si tienes obligaciones familiares.
c. Si tienes que destinar tiempo a otros asuntos.
3. NUESTRO MATERIAL DE ESTUDIO. Todo esto no tiene sentido si no sabes dónde tienes el temario y te supone un esfuerzo diario encontrarlo. Antes de organizarte los tiempos, organízate los materiales. Esto es muy importante, no añadas preocupaciones innecesarias al día a día – y menos con una convocatoria por delante.
4. ORGANIZA LA ORGANIZACIÓN. Seguro que desde ITH, nuestros preparadores te proporcionan calendarios específicos para ir cumpliendo objetivos en el medio ( semanal) y largo ( mensualmente) plazo pero eres tú el que tienes que organizarte el día a día. Reserva la noche antes de empezar la semana, media hora para repartir las sesiones de estudio.
5. DIVIDE EL MATERIAL POR BLOQUES QUE TENGAN SENTIDO. Si tienes 49 temas a estudiar en 10 semanas, de los 5 temas que deberías estudiar cada semana, trata de combinar temario fácil para ti con difícil para ti. Temas largos con cortos. El estudio lineal no tiene ningún beneficio cuando se trata de acumular materia.
6. INTRODUCE EL REPASO. La curva del olvido es implacable. Una vez leí que olvidamos el 50% de lo que estudiamos con el paso de 48 horas. Por ello, adelántate al olvido. Es más eficiente hacer repasos breves diarios que “repasar” un tema a lo largo de semanas y que se convierta en nuevo para ti.
7. DESCANSO Y MOTIVACIÓN. Es fundamental el descanso no sólo físico (cuando duermes) si no el mental- dejar de estudiar y dejar de pensar en estudiar. Porque la motivación se carga y si no le das cabida en tu día a día, acaba transformándose en ansiedad dañina. Créeme, es mejor andar 20 días que quedarte bloqueado media tarde.
Esto son pequeñas pinceladas de lo que implica ORGANIZARSE. La mente de un opositor debe centrarse solo en acumular materia por lo que trata de eliminar cualquier añadido que sólo te haga perder tiempo. Recuerda, es lo más importante que tienes.