El subrayado inteligente no significa “colorear” los apuntes.

Foto American Jael

Si preguntas a diez opositores cómo estudian, probablemente ocho te dirán que utilizan subrayadores de colores. Sin embargo, la verdadera pregunta no es si subrayas para estudiar, sino cómo y por qué lo haces.

Porque existe una gran diferencia entre estudiar con un método de subrayado que potencia la memoria y convertir el temario en una colección de colores sin ningún criterio. 

PRIMER PASO: CONOCER CÓMO RECUERDAS

Cada persona tiene una forma predominante de procesar la información. Ya hemos hablado en el blog de la academia sobre las diferentes tipologías de memorias. Si tu tipo de memoria es la visual: serás capaz de recordar dónde estaba un concepto en la página que estaba marcado de tal o tal color, el color con el que estaba resaltado o incluso la forma de un esquema. 

Para vosotros, el uso de colores puede convertirse en una herramienta eficaz.

Ahora bien, si tu forma de memorizar es otra, no te preocupes ya que la mayoría de los opositores combinamos distintos tipos de memoria en función de la parte del proceso que se encuentren estudiando. Y es que, un sistema visual bien organizado ayuda a casi cualquier opositor a localizar mejor la información y recuperarla con más rapidez durante los repasos.

EL GRAN ERROR: SUBRAYAR DEMASIADO PRONTO

Uno de los fallos más frecuentes consiste en empezar a subrayar durante la primera lectura del tema.

Cuando aún no conoces el contenido, es imposible distinguir qué es realmente importante y qué es simplemente información complementaria. 

No te preocupes, los primeros temas SIEMPRE se subrayarán peor que los últimos. El subrayado es un arte.

Así, el truco del subrayado tiene los siguientes pasos:

  1. Leer para comprender.

  2. Identificar la estructura del tema. Se analiza con los diferentes puntos del anexo de la convocatoria. 

  3. Detectar las ideas esenciales.

  4. Subrayar únicamente lo relevante.

LOS COLORES DEBEN TENER SIGNIFICADO

Utilizar varios colores puede ser muy útil, pero únicamente si cada uno cumple una función específica.

Por ejemplo:

 Amarillo: artículos de la normativa. 

Verde: requisitos, características y fases del procedimiento.

Azul: plazos, cifras, porcentajes y fechas.

Naranja: aquellas partes más complejas para que resalten cada vez que lo repases.

Rojo: conceptos especialmente preguntados o advertencias del preparador.

¿ES IMPORTANTE Y DEBO SUBRAYARLO?

Esta es probablemente la duda más habitual de cualquier opositor que empieza.

La respuesta es sencilla: lo importante es aquello que aporta contenido jurídico, técnico o diferenciador.

Por regla general, debes prestar especial atención a:

  • Normativa. Estudiamos derecho por lo que debéis aprender a subrayar el articulado. En cada artículo , debes destacar la idea principal y las secundarias. Así mismo, las excepciones a la regla general. 

  • Conceptos básicos.

  • Requisitos y enumeraciones de características

  • Procedimientos.

  • Competencias de órganos.

  • Plazos.

  • Porcentajes.

  • Enumeraciones cerradas.

  • Excepciones.

  • Causas de suspensión, extinción o nulidad.

  • Artículos que el preparador señala expresamente.

Por el contrario, suele ser innecesario subrayar doctrina, explicaciones repetidas en el tema que permiten aclarar normativa o conectores que no aportan contenido para el examen.

MENOS COLOR, MÁS ESTRATEGIA

El mejor subrayado no es el más llamativo. Es aquel que, cuando abres un tema meses después, te permite identificar inmediatamente qué debes recordar.

Porque el verdadero objetivo del color no es tener una gran cantidad de folios con muchos colores. De hecho, hay opositores muy eficientes que estudian sólo con un lapicero y un subrayador amarillo. 


EL OBJETIVO NO ES TENER APUNTES BONITOS

Las redes sociales (de las cuales te recomiendo apartarte del contenido del “ opozulo”) están llenas de publicaciones de apuntes perfectos, con seis colores distintos, títulos decorados y páginas que parecen obras de arte. Pero te puedo asegurar que una oposición no se aprueba por tener los apuntes más bonitos sino por poder recordar la información el día del examen. De hecho, lo que debes tener por objetivo es estudiar eficientemente de tal forma que utilices le menor tiempo posible.

Ana María Hernández

Directora creativa Estudio PobrelaVaca.

https://www.pobrelavaca.com/
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