Consejos para afrontar el examen de contabilidad

Foto Kate Karpenkova

La resolución de supuestos prácticos de contabilidad y matemáticas financieras en un examen de oposición requiere no solo conocimientos de las normas contables, fórmulas y procedimientos matemáticos, sino también estrategia, orden y una adecuada gestión del tiempo. Los siguientes consejos están orientados a ayudar al opositor a maximizar su rendimiento el día de la prueba.

1. Leer el enunciado con atención con el objetivo de establecer la estrategia a seguir en la resolución del ejercicio.

Antes de comenzar a realizar asientos o cálculos, es fundamental leer el supuesto completo con detenimiento. Conviene identificar qué áreas contables intervienen (contabilidad financiera, sociedades, impuestos, matemáticas financieras) y establecer un esquema mental del orden de resolución. Una lectura precipitada suele conducir a errores de interpretación.

2. Resolver el supuesto de forma ordenada y sistemática.

Se recomienda seguir una estructura lógica: identificación de datos, cálculo previo cuando sea necesario y, posteriormente, registro contable. Mantener un orden claro en los asientos facilita la corrección y reduce la probabilidad de omisiones o incoherencias.

3. Priorizar los bloques con mayor peso o seguridad.

Si el supuesto es extenso, puede resultar útil comenzar por aquellas partes que el opositor domine mejor o que aporten mayor puntuación. Esto permite asegurar puntos y ganar confianza antes de abordar los apartados más complejos.

4. Cuidar la presentación y claridad de los asientos.

La claridad en la exposición es un elemento clave. Los asientos deben estar bien estructurados, con conceptos claros y sin tachaduras innecesarias. Una presentación ordenada facilita la corrección y transmite dominio de la materia.

5. Gestión del tiempo.

La gestión del tiempo es determinante. Practicar con límite temporal durante la preparación ayuda a calibrar el ritmo adecuado y evita quedarse sin tiempo para partes relevantes del supuesto. En el examen, es preferible dejar un apartado incompleto, pero bien planteado que no abordar otros.

6. Justificación con base normativa.

La resolución del caso práctico debe ir acompañada siempre de una justificación razonada y basada en la normativa aplicable.

7. Minimizar errores.

Debemos de minimizar lo máximo posible los errores, sobre todo los de ámbito normativo, es mejor no resolver una parte del supuesto que cometer un error de bulto, eso penalizaría mucho la puntuación a obtener en el examen.

8. Revisar el resultado final.

Siempre que el tiempo lo permita, es aconsejable realizar una revisión final: comprobar que los asientos cuadran, que no faltan operaciones relevantes y que el resultado obtenido es razonable desde el punto de vista contable y fiscal.

Ana María Hernández

Directora creativa Estudio PobrelaVaca.

https://www.pobrelavaca.com/
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